Tips para organizar su BODA

Haga cuentas antes de organizar la boda de sus sueños

Paula Medina – pmedina@larepublica.com.co 

Me casé hace un mes. Tuve la ceremonia, el vestido y la fiesta de mis sueños. Pero para lograrlo viví un proceso de más de un año de organización y me fijé el firme propósito de que cuando terminara le contaría a los lectores y lectoras de LR lo que las revistas de novias no les dicen, los requisitos y tiempo que les quita planear una boda, pero sobre todo: lo que les cuesta.

Desde el momento en que usted le dijo sí a su ser amado, o le puso el anillo a su prometida, el reloj empezó a correr en su contra. Hay que organizarse y en los detalles está el secreto. Estas claves le ayudarán a saber a qué atenerse y cuáles deben ser sus prioridades a la hora de planear un matrimonio.

Fije un presupuesto

Lo primero que debe discutir con su pareja es qué clase de boda quiere. ¿De día o de noche?, ¿relajada o formal?, ¿con DJ Jax & Emmy dj o con orquesta?, ¿grande o pequeña?, ¿en su ciudad o por fuera? Tenga en cuenta que entre más describa su personalidad el evento, mejor la pasará.

“El horario de la boda es un factor importantísimo. La hora nos da la etiqueta y la alimentación. Una boda de día es mucho más económica. Si pensamos en un desayuno o un almuerzo para 150 personas los costos totales oscilan entre $35 millones y $40 millones porque nos ahorramos mucho en licor. De noche, la comida es más costosa, hay más bebida y se suele contratar orquesta, estaríamos hablando de unos $90 millones” explica Beatriz Elena Patiño, wedding planner.

Tenga en cuenta la temporada

Aunque parezca pronto, una de las cosas que le ayudarán a definir si su matrimonio va a ser costoso o menos costoso (la palabra barato en este caso no tiene cabida) es hacer una lista provisional de invitados. Sea despiadado. Yo procuraba no invitar a la gente de la que no sabía desde hace un año. Sí, yo sé que da nostalgia no invitar al amiguito de la infancia, pero cuando se de cuenta que por cabeza puede llegar a pagar más de $90.000, se le quita el cariño. Piense en soluciones prácticas, como hacer un asado con la gente de la oficina para no tener que invitar a todo el piso de trabajo porque “da pena” no hacerlo. Una vez tenga el concepto de su boda claro aterrícelo en cifras: el matrimonio más sencillo puede costar $25 millones y uno de los más costosos $300 millones.

Sea inteligente escogiendo la fecha de su matrimonio. Normalmente uno se deja llevar por días que significan algo para la pareja: ¡error!. Meses como diciembre, por ejemplo, tienden a ser problemáticos: no solo todos los clubes, haciendas y hoteles están copados con fiestas empresariales, sino que además los invitados pueden tener el bolsillo resentido por las celebraciones navideñas. Estudie el clima de donde va a ser la recepción, si sabe que normalmente llueve en su ciudad en abril y octubre, pues evítelos.

Tenga en cuenta que la fecha de su matrimonio finalmente es cercana a la de su luna de miel, viajar en temporada alta puede resultar hasta tres veces más caro que hacerlo en baja.

“La mejor temporada para casarse es entre el 20 de enero y la tercera semana de febrero. El clima suele ser bueno en gran parte del país, la gente ya salió de todos los compromisos de fin de año, hay disponibilidad y los precios para viajar son más económicos”, dijo Cecilia Fischer wedding planner con experiencia de 25 años en organización de eventos.

Casarse por la iglesia cuesta

A uno nunca le dicen que casarse ante los ojos de Dios es tan costoso y complicado. Primero, para recibir el santo sacramento del matrimonio verifique que los dos novios estén confirmados.

En mi caso, ninguno de los dos lo había hecho. Costo del curso de confirmación: $50.000 por persona y dos tardes de sábado. Paso siguiente, la Iglesia le exige un curso prematrimonial. El más sencillo cuesta $150.000 y tarda un fin de semana, algunos más elaborados le cobran $300.000 y tardan hasta cuatro días. Si no se va a casar en la capilla de su barrio es otro trámite. Debe ir dos meses antes a pedirle permiso a la parroquia de la cuadra que le exige un certificado autenticado de su bautismo, otro de confirmación, fotocopias de las cédulas, fotos de cada uno y una cita de 45 minutos con testigos incluidos. En la iglesia debe hacer otros dos pagos: uno para alquilarla (varía desde $400.000 a $800.000) y otro para documentación (entre $100.000 y $300.000 más).

“Se tiende a creer que una hacienda puede resultar más económica porque incluye la iglesia, pero la percepción es errada. Muchas veces estos sitios requieren más logística de traslados y más trabajo en decoración”, asegura Beatriz Elena Patiño.

Madrúguele a la planeación

Primera pregunta: ¿está dispuesto a pagar un wedding planer? Esto puede implicar un sobrecosto en su presupuesto pues los expertos cobran o una tarifa fija por sus servicios de $5 millones a $50 millones o pueden negociar hasta 20% del costo total de la boda.

“Hoy en día las niñas trabajan o no cuentan con la ayuda de sus madres para organizar un evento y por eso vale la pena tener wedding planner. El profesional no solo tiene que asegurarse de que la boda salga bien, sino además que la novia esté bonita, escoja el vestido que es, el peinado y coordina hasta el vestuario de los padres” dijo Fischer.

En mi boda, preferí ahorrarme esa plata y dedicar la mayoría de las tardes después de la oficina y gran parte de los fines de semana al matrimonio con apoyo de mi mamá y mi esposo. Sí se puede. Entre más tiempo tenga para planear, mejor, de esta manera podrá comparar precios, proveedores, lugares y al final tendrá lo que más se ajusta a lo que quiere. Procure hacer un cronograma y una lista de tareas.

Conozca a sus proveedores

¿Listo para negociar? Porque lo tiene que hacer con los siguientes personajes: sitio, iglesia, decorador, fotógrafo, video, pastelería, peluquero, músicos de la iglesia, orquesta, DJ Jax & Emmy dj, invitaciones y joyero, entre otros.

Antes de irse por los que están de moda haga una pequeña investigación de mercado con amigos y conocidos. Busque empresas que se ajusten a su presupuesto y pondere qué es más importante para usted. Si la prioridad es una buena fiesta, invierta más en música y trago. Si prefiere los mejores recuerdos, pague por mejores fotos. Busque referencias y novias que ya conozcan las empresas que escoja.

Recuerde siempre: todo es negociable y nunca se quede con la primera tarifa que le dan.

Pocos votos, más decisiones
Entre menos gente, como se dice coloquialmente, “meta la cucharada” en su boda más le rinde. Toda la familia, tanto del novio como de la novia, va a querer opinar. Escúchelos, pero no trate de tenerlos contentos a todos, pues esto puede ser un dolor de cabeza. Es su matrimonio, no el de ellos y usted y su pareja tendrán la última palabra, finalmente se está planeando algo que ha sido un sueño para ambos.

El vestido ¿Gran inversión?

El vestido de novia suele ser una de las ilusiones más grandes que tenemos las mujeres sobre ese día. No nos importa que solo lo usemos por unas cuantas horas. Desde pequeñas hemos jugado con las cortinas de la sala a tener un velo y soñamos con el modelo ideal durante años. Pero por favor novias, cabeza fría. Antes de irse a medir vestidos de diseñadores fije un techo de gasto y cíñanse a él. Prohíbanle al vendedor que les saque modelos que excedan su presupuesto y ahí sí, escojan. Muchas pueden encontrar un vestido de playa perfecto para su boda de $120.000, pero la realidad es que un vestido de novia promedio cuesta entre $1,5 millones hasta $30 millones.

Una vez lo encuentre, no se pruebe otros modelos. He oído de casos en que compran hasta tres vestidos porque siempre sienten que encuentran uno mejor.

En el caso del vestido del novio un alquiler puede costar hasta $700.000 y un traje nuevo a la medida hasta $2 millones. Hay otras opciones como estrenarlo y devolverlo a la tienda que cuestan menos.

Apóyese en apps y redes sociales

Gran parte de mi inspiración salió de redes sociales como Pinterest y Facebook. Conocimos la sigla DIY (Do it yourself) o hazlo tu mismo que gracias a la habilidad de mi mamá y a las explicaciones detalladas que tienen los internautas nos redujo otros costos. Aplicaciones como iWedding, matrimonio.com.co y The Knot tienen listas de tareas muy útiles y creativas.

“Hay que tener cuidado con la saturación de información. La novia puede llegar a enredarse con lo que ella quiere y termina queriéndolo todo”, dijo Patiño.

Los gastos que nunca le dicen

Lo que esas aplicaciones no le van a decir es que además de toda esa lista de proveedores hay unos gastos extra que pesan en el bolsillo y que normalmente no se tienen en cuenta.

La preparación de la novia es uno de esos gastos. Depende de cada una, pero la lista puede incluir blanqueamiento de dientes ($800.000), tratamiento o nutricionista para adelgazar ($1 millón), gimnasio (desde $150.000 el mes), maquillaje y peinado ($250.000) y limpieza facial ($80.000).

La serenata es una tradición que también puede implicar un gasto extra para el novio y ni hablar de la noche de bodas que suele ser más costosa que una noche de hotel promedio porque permite un late check out y agrega algunas amenidades como champaña o decoración especial. En un hotel como el JW Marriot de Bogotá la tarifa es de $900.000; La Quinta de la cadena Bh $410.000, el Intercontinental de Medellín $380.000 y $368.000 en el Spiwak de Cali.

Barú, Cancún y Aruba, destinos de lunas de miel

En cuanto a los destinos preferidos para pasar la luna de miel, están los de la región Caribe. Según Belisario Marín, gerente de la Promotora de Turismo de Santiago de Cali, son Aruba, Cancún (México) y Barú (Colombia) los que más están de moda gracias a la belleza de sus playas y alrededores. “Además algunos hoteles en esos lugares tienen diferentes tipos de shows para las parejas. Algunos hacen ceremonias en las que casan a las personas en el mar y tienen otros tipos de planes montados”, dijo Marín. Frente a los costos, el empresario señala que los planes para cinco días están entre US$1.000 y US$1.500, dependiendo el destino. Los meses de mayor demanda son noviembre y enero.